Perspectivas y reflexiones sobre la separación contenciosa de la pareja y sus efectos en el hijo

René Schubert

Psicólogo (CRP 06/65624)

Psicoterapeuta, Psicoanalista, Facilitador, Docente, Escritor

La exclusión, el no que aprisiona…

Praticas sistemicas rené schubert - Mirada Sistémica

Al dar vida a los hijos […] los padres les dan, con la vida, a sí mismos, tal como son, sin añadir y sin excluir. Y por esta razón los hijos […] no solamente tienen a sus padres, sino que ellos son sus padres”. Bert Hellinger

Cuando una mujer separa al hijo del padre, le quita su futuro” Sophie Hellinger

Disputa entre padres - Mirada Sistémica

Estudiando las Constelaciones Familiares, comprendemos que un niño integra un sistema mayor, ya que generalmente fue generado a partir de la semilla del padre y de la madre y, aún sin conocer a sus padres, el niño es el fruto de la concepción. El padre del niño, así como éste, ha venido de un padre y una madre. La madre del niño, así como este, ha venido de una madre y un padre. Y así tenemos una cadena ancestral de bisabuelos, abuelos, padres, hijos, nietos, bisnietos. Un sistema interconectado por la sangre y la cultura.

Dentro de un niño están integrados el padre y la madre. Masculino y femenino. En una acción de custodia, de litigio, la pelea entre padre y madre afectan esa integración interna que tiene el niño. El niño se encuentra teniendo que elegir uno en detrimento del otro o, muchas veces, afecta y denigra a uno en detrimento del otro – internamente él también se ve afectado, ya que su lealtad al padre, y la lealtad a la madre entran en conflicto y comienzan a fragmentarse. La pareja se hieren mutuamente y, sin darse cuenta, hieren muy profundamente el fruto de su amor, la filiación concebida.

Pero, en momentos de conflicto y lucha, la ira, el odio, el dolor, la venganza ciega, de los padres del niño hasta el punto de no darse cuenta de lo que sucede, en un nivel más profundo. Quieren equilibrar desde su punto de vista lo que se ha dañado o quitado. Debilitados emocionalmente y buscando una compensación, exigen bienes materiales, insisten en el conflicto, se pelean por la custodia de los hijos, denigran mutuamente la imagen de padre y madre, mantienen abiertas las heridas emocionales y actualizan el conflicto.

Todo lo que el hombre y la mujer admiran y aman en sí mismos y en su pareja, también lo admiran y aman de sus hijos. Y todo lo que les irrita e incomoda en sí mismos y en su pareja, también les irrita e incomoda en su hijo”. Bert Hellinger

En un artículo de Portal Raízes, se explica cómo la cabeza del niño está “desordenada” con la separación de los padres. Cómo esto le afecta emocional, social y psicosomáticamente. El divorcio puede hacer, entre otras cosas, que el niño se sienta dividido e incluso culpable de la separación, esto trae perjuicios en el área escolar, afectiva y puede manifestarse en comportamiento agresivo, depresivo y ansioso del niño.

La abogada y facilitadora Ana Carolina Lisboa reflexiona: “Un proceso de separación jurídico o sentimental nunca es superficial. En ese momento se vive el duelo de una persona viva. Afecta la supervivencia de una familia, con creencias, expectativas y frustraciones”.

En un texto escrito por Allyne Lima tenemos: “Los hijos tienen características físicas, emocionales/comportamentales del padre y de la madre. Entonces, al excluir una de estas características, le quitamos el derecho a existir, ya que excluimos parte de su origen/existencia. Así, el hijo pierde fuerza. Muchas parejas, divorciadas o no, inician intrigas debido a esta no aceptación de la representatividad del otro en sus propios hijos, negando al propio hijo. Entonces, hay una molestia en verse “mezclado” a otro ser en la imagen reflejada en el niño. Todavía hay un juicio de correcto e incorrecto, bueno o malo”. Así lo afirma también el psicoterapeuta español Joan Garriga: “Cuando los padres no consiguen demostrar aprecio el uno por por el otro, esto genera muchos conflictos, porque el niño los ama y busca formas de lealtad con ambos. A veces, el niño desprecia a uno, para complacer al otro, pero al final puede terminar convirtiéndose en el objeto despreciado”.

Familia separada - Mirada Sistémica

En la reflexión que hizo el Juez de Derecho, Dr. Sami Storch: “La familia seguirá dividida y aunque las leyes hayan sido aplicadas, el caso no está realmente resuelto, la decisión a traído una resolución, pero no una solución pacífica al conflicto. La lealtad del hijo a ambos los padres, transforma esta situación en un gran riesgo para su bienestar y desarrollo. Una ofensa del padre contra la madre, o de la madre contra el padre, son sentidas por los hijos como si estos fueran las víctimas de las agresiones, aunque no sean conscientes de ello. Sí, porque sistémicamente los hijos están profundamente vinculados a ambos padres biológicos. Están constituidos por ellos, a través de ellos recibieron la vida. Por eso, aunque el hijo manifieste rechazo al padre – porque abandonó a la familia o porque no paga la pensión, por ejemplo-, todo este rechazo se vuelve contra él mismo, inconscientemente. Cualquier ofensa o juicio de uno de los padres contra el otro alimenta esta dinámica, que es especialmente dañina para los niños”.

La psicoanalista Claudiane Taveres señala cómo, en su experiencia clínica, ha observado cómo los divorcios “mal hechos” se vuelven traumáticos para los niños: “La situación se vuelve insostenible para los niños cuando los padres se divorcian y continúan en conflicto (..) Las agresiones verbales y físicas puede dejar los niños asustados, con miedo e inseguros. Desarrollan, además del trauma, un sentimiento de culpa (..) Cuando hay conflicto entre los padres, el resultado es siempre el sufrimiento y la indecisión de los hijos. Los niños son frágiles, demasiado indefensos para lidiar con tales conflictos (..) pasan a ocupar el lugar de mensajeros de todo el dolor, tristeza y melancolía de sus padres (..) Cuando los padres “obligan” a sus hijos a tomar partido y respetar uno solo de sus padres, el niño llevará una profunda tristeza y el sentimiento de vacío en el alma (..) En la fase de los 4 a 12 años de niño, el divorcio de los padres tiene un gran impacto en su mundo infantil, causando desorientación y despedazamiento.”

La abogada y facilitadora Bianca Pizzatto de Carvalho define las lealtades parentales invisibles de esta manera: “Es la lealtad que los hijos, incluso los adultos, tienen con sus padres. Un niño aprende el significado de las cosas a partir de las informaciones que recibe de su familia, ya sea a través de palabras o modelos de conducta”. El niño va a se moldeado de esta forma, por lo que se le dirige, directa o indirectamente, por los patrones de comportamiento y creencias de los padres, por la cultura y el clima común a la casa, los discursos, las expresiones y las miradas. Estos patrones repetitivos hacen que el niño entre en una atmósfera típica de su familia y hogar. Como en un trance. Y ella tomará este trance como algo natural y cotidiano. Asumirá posturas y roles, a menudo inconscientemente, por ejemplo, por modelado, por imitación, por lealtad, por amor a sus padres”.

Corroborando este pensamiento tenemos: “Uno de los planos de fondo que traen dificultades a los niños es pensar que son capaces o que se les permite asumir algo por sus padres o antepasados. Esto crea infinitos problemas para los hijos y sus padres” Bert Hellinger.

Crisis de Pareja con hija - Mirada Sistémica

La abogada y mediadora Ana Paula Giménez señala: “según la psicología, quien más sufre en este proceso son los hijos, ya que pierden la estructura familiar, que es importante para su desarrollo emocional, físico y psicológico. Pueden mostrar un profundo sentimiento de soledad y sentirse abandonados durante el proceso de divorcio de los padres (…) Hay miedo de perder el contacto con uno de ellos, y en otras ocasiones, hay niños que se sienten culpables por la ruptura. Para minimizar esta dinámica y armonizar las relaciones familiares, debe existir una diferenciación entre la pareja marital y la pareja parental. Independientemente del tipo de custodia que se establezca, ambos continúan ejerciendo el Poder Familiar. No hay ex-hijos y ex-padres. Las relaciones entre padres e hijos se mantienen intactas tras la separación de la pareja. Lo ideal sería que todos entendieran esto y pusieran al niño en primer lugar, sin llevar las frustraciones y las heridas de una relación de amor, contra sus hijos”.

Y, complementando estas reflexiones, tenemos el desarrollo de Bert Hellinger del concepto de movimiento primario interrumpido hacia la madre o el padre. Señala que, ante la imposibilidad de contacto con los padres, cuanto más pequeño es el niño, más el amor se transforma en dolor, como la otra cara del amor. El dolor de esta separación, distanciamiento, por muy justo que sea el motivo, debido a la incomprensión y el registro traumático hecho por él y en el cuerpo infantil, es tal, que se le hace difícil más tarde volver a acercarse nuevamente. El niño elige el aislamiento. Se protege tras muros y resistencias psíquicas. Se vuelve reactivo, defensivo. En lugar de amor, siente rabia, desesperación, el dolor de la pérdida. No puede mantener la cercanía y los intercambios. Esto genera una mezcla de angustia, ambivalencia, inseguridad, sentimientos de inadecuación y culpa. Aquí podemos plantear la posibilidad de que algunas separaciones, por su violencia sentida por el niño, actúen sobre él, en consecuencia, como movimientos primarios interrumpidos.

Estas reflexiones y citas son parte integral del artículo escrito por René Schubert: “Percursos por uma separação”, para el libro: “Práticas Sistêmicas na Solução de Conflitos: Estudo de Casos” Editora Leader, Coordenação por Daniele Cristine Andrade Précoma & Andreia Roma, São Paulo, 2020.

Referencias Bibliográficas:

Gimenez, A.P. – Mediação contribui para definição rápida e pacífica da guarda dos filhos – Revista Consultor Jurídico, maio 2015

Garriga, J. O amor que nos faz bem: quando um e um somam mais que dois. Ed. Planeta, 2014

Hellinger, S. – A própria Felicidade – fundamentos para constelação familiar. Tagore Ed., 2019

Hellinger, B. – Olhando para alma das crianças. Ed. Atman, 2015

Hellinger, B. – Movimento Interrompido em direção à mãe e/ou ao pai. Postado em setembro 2018 (in) http://aconstelacaofamiliar.blogspot.com/2018/09/movimento-interrompido-em-direcao-mae.html

Portal Raízes – Falar mal de um dos pais para o filho é “crime de Alienação Parental” – março 2019

Quezada, F. e Roma, A. – Pensamento Sistêmico: Abordagem sistêmica aplicada ao direito. Ed.Leader, 2019

Schubert, R. – Constelação As Constelações Familiares aplicadas à Justiça – Agosto 2016 (in) https://direitosistemico.wordpress.com/2016/08/10/as-constelacoes-familiares-aplicadas-a-justica/

Schubert, R. – Constelação Familiar: Impressa no corpo, na alma, no destino. Reino Editorial, 2019.

Schubert, R. – Refletindo o encontro de casal. Coluna para o Jornal Zen, Ano 15, Nº 175, setembro 2019

Storch, S. – Direito sistêmico é uma luz no campo dos meios adequados de solução de conflitos – Revista Consultor Jurídico, junho 2018 (in) https://www.conjur.com.br/2018-jun-20/sami-storch-direito-sistemico-euma-luz-solucao-conflitos

Tavares, C. – Precisamos falar sobre o divórcio. Edição do Autor, 2019

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© 2024 | miradasistemica.com